Las autoridades intensifican la búsqueda del asesino de una menor en Ibagué

El sujeto “es un homicida en serie y un depredador”, así lo dijo el comandante de la Policía Metropolitana.

El 26 de febrero, es decir hoy hace 16 días, fue el último día que los compañeros de Rosmery Castellón, de 16 años, la vieron son reír en la institución educativa Ciudad Luz, de donde salió a la 1:30 de la tarde, dos horas antes del horario habitual, porque hubo una jornada especial.

Ella camino tres cuadras aproximadamente hasta la Avenida Pedro Tafur, donde abordó una buseta de la ruta 43 en la cual estuvo cerca de 11 minutos aproximadamente hasta llegar al paradero, el cual está ubicado, entre la glorieta de la Casa de la Moneda y el centro recreacional Comfenalco, zona de la comuna Nueve de Ibagué.

Como era costumbre, su hermano la esperaba a la entrada de la finca Cuchitos, pero ese día no estaba allí. Ella decidió caminar para llegar a su casa, pero a 600 metros de la vía principal la interceptó un hombre quien la abusó sexualmente, la asfixió y en la pierna derecha le marcó el nombre “Julio”.

El violento crimen se conoció al caer la noche cuando la comunidad halló el cuerpo en la zona verde y de inmediato, la primera autoridad de Ibagué, Guillermo Alfonso Jaramillo, se pronunció y ofreció 30 millones de pesos como recompensa para quien ayudara a dar con el paradero del criminal.

Se tejieron todas las hipótesis, porque los elementos hallados en la escena del crimen así lo permitían, un de ellas, fue que el agresor podría ser muy cercano a la víctima.

Además, Medicina Legal con cinco de sus mejores médicos forenses, encontraron evidencias físicas y material bilógico importante para identificar al asesino.

Los días pasaron y la directora de Fiscalías de esta región, Zeidy Janeth Izquierdo, entregó sus primeras declaraciones y aseguró que el caso de Rosmey era “especial”.

Por lo anterior, designaron a un fiscal especializado y ha grupo de investigadores de la Sijín, quienes empezaron a ubicar las piezas del rompecabezas, pero hacía falta la ficha principal, la del agresor, de quien supuestamente nadie vio.

El comandante de la Policía Metropolitana de Ibagué, el coronel Nicolás Carmen Aristizábal, en su intervención ayer en la Asamblea del Tolima, dio a conocer que a través de una cámara lograron ver cuando el sujeto ingresó al sector donde mataron a Rosmery, pero no había nada concreto.

Sin embargo, una persona de la zona les dijo que no perdieran de vista a los internos de la cárcel, porque el día de los hechos, habían salido 215 reclusos.

El oficial, indicó que sus hombres ya tenían características morfológicas de una persona y las contrastaron con los 215 internos y entre esa bajara de delincuentes, uno de ellos era el presunto homicida, quien había salido con 72 horas de permiso. 

Con base a la anterior, los uniformados esperaron en el centro penitenciario para tomar las pruebas químicas y cotejarlas con los fluidos hallados en el cuerpo de la adolescente, pero el interno no regresó.

Los agentes indagaron por el prontuario y descubrieron que estaban tras “un homicida en serie y un depredador”, así lo afirmó el coronel Aristizábal.

Esa persona tiene antecedentes por abuso sexual agravado y 25 procesos más relacionados con abuso y homicidio.

Caracol Radio, conoció que el interno evadido, es Elver James Melchor Bañol quien en 2002 violó y asesinó a una niña de 13 años en Pereira, pero cuando fue detenido confesó otros cinco abusos contra mujeres. Además, es investigado por tres homicidios.

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