Cabeceras, un consejo comunitario que se resiste a dejar su territorio

Igual que en Guapi, en esta población sobre las riberas del río San Juan, vivimos una aventura en la jornada“Navegando al Corazón del Pacífico”

Caracol Radio Cali

Luego de seis meses de haber retornado a su territorio, luego de ser obligados a desplazarse al municipio de Buenaventura, los cerca de 120 afrodescendientes del Consejo Comunitario de Cabeceras, nuevamente rehacen su vida a orillas del río San Juan, como una muestra de resistencia.

Con 119 habitantes, que hacen parte de 19 familias, Cabeceras está ubicado a tres horas por lancha desde el Puerto de Buenaventura y conviven con la comunidad indígena Wounaan.

“Territorio colectivo. Ancestral Biodiverso. Cabeceras Remanso de Paz. Exclusivo de Población Civil”, es uno de los letreros que se pueden observan al pasar a las orillas del río San Juan en donde se encuentra establecida esta comunidad.

“Estamos contento de haber retornado después de haber sido desplazados de nuestro territorio, porque un afro que se respete debe estar en su territorio”, así lo aseguro José Lupe Riascos, presidente del Consejo Comunitario de Cabeceras.

Esta comunidad, a la se llega vía fluvial por el río San Juan, se dedica a la agricultura con la siembra de papa china, el plátano y el banano, para el sustento de la familia y para el trueque, así como al corte de madera que se vende a los grandes comerciantes de Buenaventura.

Por su parte Carlos Obregón, profesor de Español de la Institución Educativa San Pedro Clavel en Cabeceras, aseguro que la cultura ancestral aún se conserva en aspectos como los bailes y la tradición oral.

“Para nadie es extraño que los pueblos han perdido su identidad cultural por motivos de desplazamiento, diferentes situaciones sociales y los ritmos modernos. De lo ancestral podemos bailes como la Jota y la Cumbia que son tradicionales de la etnia”, resaltó el profesor Obregón.

Con relación a los platos típicos en Cabeceras, los afro descendientes consumen el arroz de maíz, el atollado, el tapao y el piscan.

Con relación a su historia, Cabeceras tiene raíces africanas.

“La historia dice que nosotros somos del África. La tristeza es que nosotros hemos perdido nuestro idioma. Nuestros abuelos nos contaban que los esclavizados tenían apellidos de los patrones que tenían y no eran propios”, recordó José Hurtado, historiador de Cabecera.

El segundo parto atendido por la Armada

Igual que en el municipio de Guapi, al sur del Cauca, en el Consejo Comunitario de Cabecera, ubicado sobre las riberas del río San Juan, la Armada Nacional atendió un segundo parto de una mujer indígena de 30 años, que dio a luz a un niño.

Se trata de Quiro Gamarra Damaris, quien en lancha fue trasladada desde la comunidad indígena de Chachajo, a diez minutos en lancha hasta Cabeceras.

Con este niño, Damaris completa ya siete hijos: Sebastián, Yilmar, Duverney, Eseleider, Yuri Lorena y Estiben.

Igualmente, durante la jornada de atención que adelantó la Armada Nacional en el Consejo Comunitario de Cabeceras, fue remitida en un vuelo helicoportado de la Armada Nacional, una mujer indígena de la comunidad Chachajo, a quién se le descarto una posible Malaria.

“Debido a que las pruebas que arrojan el laboratorio clínico específicamente no dan detalle, decidimos hacer un diagnóstico asertivo”, aseguro el suboficial segundo de la Armada Nacional Jonathan Rodríguez, enfermero de la tripulación del ARC Bahía Malaga