¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Exploración sísmica de petrolera polaca no va más en Boyacá y Cundinamarca

La Movilización social detuvo el contrato de exploración sísmica. La terminación del contrato fue anunciada por FONADE.

Mediante un derecho de petición interpuesto por la Red de Colectivos Ambientales de Boyacá, se conoció que FONADE aceptó la terminación anticipada del contrato suscrito con la empresa Geofyzica Torum Services Colombia para la adquisición de 257 kilómetros de sísmica que permitirían identificar el potencial de hidrocarburos convencionales y no convencionales, en el marco del programa sísmico Cordillera 2D 2017.

El contrato de exploración sísmica que llevaba a cabo la empresa polaca Geofisyka Torún en 13 municipios de Boyacá y uno de Cundinamarca, fue terminado unilateralmente por la propia empresa.

De acuerdo a la Red de Colectivos Ambientales de este departamento, la terminación del contrato “es fruto de la movilización y las diferentes acciones ciudadanas e institucionales promovidas por las diferentes organizaciones, por el Gobernador de Boyacá y otros actores en el departamento y en todo el país, que manifestaron su rechazo a este proyecto”.

Dicho contrato fue altamente cuestionado por la comunidad y por el gobernador de Boyacá, Carlos Amaya, porque conllevaba la posibilidad futura de explotación de hidrocarburos mediante Fracking, técnica que según expertos, causa estragos irreparables en el ambiente.
En días pasados, Amaya radicó una acción popular, mediante la cual se solicitaba la suspensión del contrato con la empresa polaca invocando el principio de precaución.

Para el gobernador Amaya este es un triunfo de la movilización ciudadana y un llamado de atención al Gobierno Nacional que sigue tomando decisiones inconsultas sobre los territorios.

“Recibimos con mucha alegría la noticia de la terminación del contrato de la empresa extranjera que estaba haciendo sísmica en Boyacá para exploración de hidrocarburos en yacimientos no convencionales; era una puerta que se le abría al fracking. Sin duda esta es una victoria de la movilización ciudadana y un fuerte llamado de atención al Gobierno Nacional para que no siga tomando decisiones inconsultas desde cómodos sillones de Bogotá, sino que tenga en cuenta a los territorios y sus habitantes”, manifestó el mandatario regional.

El gobernador añadió que es una conquista de la vida, de las futuras generaciones y de la posibilidad que se merecen los boyacenses y colombianos de un modelo de desarrollo económico que tenga como ejes al ser humano y los recursos naturales.

“Además, es un triunfo de la vida, de las futuras generaciones, del agua como soporte para sostener el planeta; y también es un campanazo de alerta en cuanto al modelo de desarrollo económico debemos buscar los colombianos”, enfatizó Amaya.

El 29 de junio el mandatario de los boyacenses citó una audiencia pública en Chiquinquirá con los habitantes de los 13 municipios incluidos en el contrato de sísmica, a la cual asistieron más de 2 mil ciudadanos, ambientalistas, alcaldes, representantes de Fonade y el presidente de la ANH, Agencia Nacional de Hidrocarburos de su momento, Orlando Velandia.

En dicha audiencia, y ante la exposición del mandatario de los riesgos que se corrían si avanzaba dicho proyecto de sísmica, tanto los delegados de Fonade como el presidente de la ANH, se comprometieron a revisar el contrato.
El 3 de julio, en reunión en las instalaciones de la ANH, el mandatario, junto con campesinos boyacenses y los mandatarios de los municipios, volvieron a hacer la solicitud de la suspensión del contrato.

El gobernador de Boyacá fue el único mandatario regional que apoyó, formalmente mediante una carta, el proyecto de ley que pretende prohibir el fracking en todo el territorio colombiano, y que hoy hace curso en el Congreso de la República.

El hecho más reciente contra el Fracking en Boyacá, tiene que ver con que el departamento fue escenario del foro internacional Territorios frente al Fracking en América Latina, cuyo cierre se llevó a cabo en el Puente de Boyacá, con el mensaje claro y rotundo de No al Fracking.

Cargando