Más de 2000 personas del sector de la construcción marcharon en Manizales

Las constructoras en Manizales se unieron para pedir garantías jurídicas en sus procesos de construcción.

La marcha promovida por el sector de la construcción de viviendas en Manizales, alzaron su voz de propuesta para pedir garantías jurídicas, ya que hace pocos días el Juzgado Octavo de la capital de Caldas ordenó con una medida cautelar, suspender las obras de la urbanización Alegra de Tierra Viva, en cercanías a la reserva forestal Rio Blanco.

Para este gremio la decisión de suspender las obras de construcción a traído una serie de dificultades, ya que según los propietarios de las firmas constructoras se ven en la necesidad de licenciar a sus trabajadores porque no tienen donde ubicarlos en otros procesos de construcción en Manizales, además de frustrar los sueños de quienes compraron y le apostaron a vivir en la biociudadela.

Dayana Mendieta, vocera y quien pertenece a la firma constructora de Felipe Calderón.

“Con esta marcha lo que quisimos mostrar es la necesidad del gremio de la construcción, en las agremiaciones, empresas y el objetivo de todo esto es solicitarle a la Justicia y autoridades competentes que hagan valer y respetar los derechos del trabajo, que la legalidad prime sobre lo formal. No es posible que por decisiones administrativas arbitrarias causen tanto daño y pues las cifras ya superan a más de 2000 personas que están luchando para poder trabajar dignamente y con esta protesta defendemos a capa y espada el trabajo digno de los trabajadores y de cada una de las firmas constructoras de Manizales”.

Por su parte allegados a la iniciativa Todos somos Rio Blanco, indican que son respetuosos de las movilización ciudadana y social y en especial de las constructores, pero que hay señalamientos agresivos por parte de algunos de sus voceros de enlodar el debate, que no es contra los constructores ni contra las construcciones ni la expansión urbana. Darío Arenas líder social afirma:

“Hoy hay enfrentadas dos visiones pero además hay un grupo de académicos, ambientalistas, ONG y ciudadanos que hemos señalado la inconveniencia de construir en esta zona en particula, además las normas que a nuestro modo de ver no se están cumpliendo, ni acatando con la construcción en una zona que por ley debe tener una función diferente, y es aislar lo que pasa entre la reserva forestal y la ciudad. Pero sí lo que me parece muy preocupante es que se señale en medio de la marcha con nombre propio al concejal Carlos Mario Marín y a Darío Arenas, quien les habla, de ser los instigadores de unos daños y esto nos expone de manera peligrosa ante la comunidad”.

En este momento las partes en el litigio, esperan una respuesta de segunda instancia del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Caldas.