¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Hospital de Engativá tendría responsabilidad en muerte de periodista

Una investigación señala que Mauricio Orjuela tuvo que esperar más de 38 horas para un examen médico.

La Personería de Bogotá encontró que el periodista Yesid Mauricio Orjuela Bernal permaneció más de 38 horas en el Hospital de Engativá a la espera de una TAC abdominal (Tomografía Axial Computarizada) para confirmar el diagnóstico de apendicitis aguda, situación que retardó de manera injustificada la atención oportuna y puso en grave riesgo la integridad del paciente.

La demora en la realización del examen de imágenes diagnósticas, según los documentos del Hospital, se debió a la falta de insumos y contratación oportuna en el manejo del servicio de radiología e imagenología que fue tercerizado por la Subred Integrada de Servicios de Salud Norte.

En mayo del presente año, por fallas en el servicio de entrega de resultados de imágenes diagnósticas a los pacientes en la Subred Sur, la Personería solicitó a la Secretaría de Salud tomar medidas inmediatas ante el impacto negativo del acceso a los servicios y las dificultades en la continuidad a los tratamientos o intervenciones clínicas de los pacientes.

Hace cinco meses se advirtió de los riesgos que esa situación genera al derecho a la salud, vida e integridad de los usuarios. El Ministerio Público Distrital encontró que al 17 de abril de 2018 estaban 15.361 exámenes diagnósticos pendientes de lectura, de ellos fueron 1.666 TAC (realizados entre octubre de 2017 y abril de 2018). También se detectó falencia en el sistema de información del servicio de radiología. La Secretaría dijo que iniciaría una investigación administrativa.

De acuerdo con las diligencias iniciales, el periodista llegó el 10 de julio de 2018 a las 10:28 p. m. al Hospital de Engativá, con dolor abdominal y vómito. Más de dos horas después fue valorado y le ordenan unos exámenes de laboratorio. A las 03:31 a. m. del 11 de julio fue solicitada una interconsulta con cirugía general, allí, al poco tiempo, piden un TAC abdominal para descartar una apendicitis aguda. El examen nunca se realizó.

Ante la falta del TAC los médicos, el 12 de julio al medio día, realizan una laparoscopia diagnóstica, en donde se encontró el apéndice perforada. Se realiza apendicectomía más sección del intestino comprometido. Debido a lo anterior tuvo una hospitalización más prolongada requiriendo, además, de manejo antibiótico. El 23 de julio de 2018 se da salida hospitalaria por cuanto se descartó una obstrucción intestinal.

Al respeto, la Secretaria de Salud respondió que conforme a sus competencias de Inspección Vigilancia y Control, continuará realizando las indagaciones preliminares y recopilación del acervo probatorio, con el fin de proceder, si es el caso, a la apertura de un proceso sancionatorio.

Cargando