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SECUESTRO

"Mi hijo saldrá ileso y triunfante del secuestro"

Jesús María Gómez Delgado padre del patrullero caldense secuestrado por el ELN le pidió a su hijo no desfallecer y al ELN le ofreció su perdón.

Frente a un altar de Jesucristo, don Jesús María Gómez Delgado enciende una pequeña veladora, junta las manos y cierra los ojos para pedirle por la liberación de su hijo, el patrullero Yemison Leandro Gómez Correa, a quién el ELN secuestró hace ocho días en el Chocó, junto a otros dos policías, un militar y dos civiles.

El hombre quién luce tranquilo y asegura que no tiene ningún rencor, pese al dolor y el desgarro que siente en el alma por lo ocurrido con el menor de sus cuatro hijos, a quién llama “el niño de la casa”, recuerda que desde el miércoles de la semana pasada no recibe la llamada de cada noche en la que su muchacho siempre lo saluda: “Padre que Dios los bendiga y feliz noche”.

Don Jesús un hombre de unos 1.70 de estatura, delgado, de cabello canoso, igual que su bigote, recibió en su casa a un compañero de su hijo. El patrullero Francisco Javier Martínez Rojas, que integra el grupo de Comunicaciones Estratégicas de la Policía de Caldas y quién lo visitó entre varias razones, para hacerle una entrevista con la que pudiera enviarle a través de los medios de comunicación, un mensaje a su hijo Yemison Leandro y al grupo guerrillero que lo tiene retenido.

En el dialogo le contó su vida. Desde que llegó de Antioquia en 1975, cuando conoció a su esposa María Yaneth con quién ya lleva 40 años casado y es la madre de sus cuatro hijos. Al patrullero Martínez le abrió las puertas de su casa y rompió un silencio que tuvo durante ocho días, en los que ha sentido un enorme vacío por el secuestro de su progenitor.

Presintió el secuestro de su hijo

Jesús María también recordó que el jueves de hace ocho días atrás estaba trabajando en una finca. Extrañamente sintió un dolor en el pecho, como una corazonada. Siguió sus labores incomodo hasta que pudo irse para su casa.

Esa noche no recibió la acostumbrada llamada y su hijo tampoco contestó el celular. Su preocupación aumento y hasta en internet buscó el teléfono de la Policía en el Chocó, a dónde su hijo está adscrito. No le contestaron y tuvo que pasar la noche con la zozobra, preocupación y mal presentimiento de que a su hijo algo le había pasado.

El viernes en la mañana mientras hacía las labores del campo, escuchaba como todos los días con su esposa la W Radio. Mientras intentaban comunicarse con la estación en el chocó enla emisora Informaron del secuestro de su hijo, los dos Policías Wilber Rentería y Luis Carlos Torre, además del militar Jesús Alberto Ramírez y los dos civiles.

Jesús María le relató al patrullero Martínez que en ese momentos sintió que desfallecía, pero de inmediato abrazó a su esposa lo más fuerte que lo ha hecho en sus 40 años me matrimonio.

“Son días de tristeza, amargura, dolor, pero siempre con la fe puesta en Dios nuestro señor que es el que todo lo puede y con él vamos de la mano porque sé que mi hijo va a regresar sano y salvo. Mi esposita obviamente… sus lágrimas son constantes, pero tiene todo mi apoyo y mi abrazo para darle fortaleza como ella se lo merece” comentó don Jesús María.

Los mensajes a su hijo y los captores

A su hijo el padre de los Gómez Correa le recordó que siempre le enseñó estar de la manos de Dios y le pidió no desfallecer para que regrese a casa. “Siempre está contando con nosotros. Que sabemos que él es fuerte y que no desfallezca, que siempre vaya de la mano de Dios como se lo enseñamos y que de esta va a salir ileso y triunfante”.

Al ELN que el pasado fin de semana aceptó la autoría en el secuestro de los uniformados y los civiles le envió un mensaje de perdón y le pidió respeto por su vida.

“De corazón que los perdono. Tienen todo mi perdón pero que se pongan la mano en el corazón y se pongan en nuestros zapatos. Que hay un grupo de familias sufriendo y atormentados porque no sabemos en qué situaciones tienen ni que está sucediendo con nuestros hijitos”.

Finalmente don Jesús María agradeció a la Policía el acompañamiento y apoyo y agregó que sus vecinos coterráneos en Chinchiná han sido también de gran ayuda para sobre llevar estos terribles ocho días en que su hijo ha estado secuestrado por la guerrilla.

*Con colaboración del Coest de la Policía de Caldas

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