La esperanza derrotó el miedo

Columna de opinión de Rafael Vergara Navarro

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Con más del 50% de votos la victoria de Andrés Manuel López Obrador es trascendental para México, América Latina y el mundo. De 64 años, el exalcalde del Distrito Federal derrotado por 0.6% en 2006 (¿fraude?) y en 2012, es el primer líder social y político de izquierda en ganar la presidencia al frente de un movimiento social.

La victoria sobre el PRI, el PAN y el PRD fue integral, la esperanza derrotó el miedo y el pueblo eligió mayoritariamente en el Congreso, gobernaciones y alcaldías a los candidatos de MORENA (Movimiento de la Regeneración Nacional) que lideró la alianza “Juntos Haremos Historia”

La científica ecologista Claudia Sheinbam, de la entrañas de López Obrador, desplazando al PRD, será la primera mujer en gobernar la ciudad de México, una de las más grande del mundo.

En el 10° país en población (123.5 millones) los 71 años de hegemonía del PRI terminaron. Pese a la revolución social de 1910 y su gran riqueza, hereda ANLO 53 millones de pobres, un crecimiento del 2% que pretende llevar a 4, y una descomposición y violencia que se nutre en la acumulada corrupción que alcanza límites insospechados.

Contundente y profunda, su liderazgo y la victoria abren el ciclo de la IV Transformación, lo que determina una enorme responsabilidad. El politólogo y escritor con su valioso equipo saben que la desigualdad, la corrupción y la insurrección de la violencia solo podrán ser vencidas con más democracia

Por mis convicciones y principios no estamos apostando a construir una dictadura, vamos a garantizar las libertades, vamos a construir el reino de la justicia, respetando todas las libertades. Las libertades individuales y colectivas. Esto es libertad empresarial, de expresión, de manifestación de las ideas, libertad religiosa, el derecho a disentir.

Luego de su conversación con TRUMP informo que “este tuvo una actitud generosa de no tocar de la construcción del muro. Hablamos sí de como impulsar el desarrollo del país. En vez de muro, cortinas del desarrollo, para retener con trabajo a los mexicanos en sus lugares de origen. Que el tratado incluya la promoción de desarrollo”.

Y luego de la reunión con el presidente en funciones dijo que va a respetar a Peña porque es el presidente hasta el último día de mandato y no lo va a interferir porque “se requiere una transición de manera ordenada, que no haya sobresaltos ni desequilibrio, que no haya temores”.

A las multitudes reunidas en el zócalo dijo: “no les voy a fallar porque amor con amor se paga. Tengo principios y se cuales mi responsabilidad y no los voy a decepcionar. Todo mi talento, mi imaginación e inteligencia, todo está en función de lograr la cuarta transformación de la vida pública del país. Como decía el presidente Benito Juárez: con el pueblo todo, sin el pueblo nada.

Yo soy producto del apoyo popular, soy presidente electo por los mexicanos, por el apoyo de los ciudadanos, básicamente me debo al pueblo raso, no los voy a traicionar ¡Nunca Jamás!

He recibido llamado de dirigentes de todos los partidos, incluso de adversarios. Agradezco y extiendo mi mano fraterna a todos. No tengo enemigos ni quiero tenerlos. Tengo adversarios.

Los expresidentes y contendiente presidenciales. Vamos al cambio por el camino de la concordia, vamos a la reconciliación. Vamos a buscar la unidad de todos para sacar adelante a nuestro país, en un ambiente de transparencia donde no impere la corrupción.

Que podamos impulsar el desarrollo del país, no quedarnos con crecimientos limitados del 2% anual. El mundo está creciendo al 4%. Llevamos 30 años al 2%. Vamos a generar empleo, a producir, a atender el grave problema de la inseguridad y la violencia, y para esto se requiere de la unidad de todos. Escuchar a todos.

Vamos a convocar a expertos, a dirigentes religiosos, a servidores públicos, vamos a llamar a la ONU porque se ocupan de los derechos humanos y para elaborar conjuntamente un plan para conseguir la paz en el país.

No descarto invitar a mis contrincantes. Voy a conversar con ellos. Quiero tener buenas relaciones como con todos los políticos y servidores públicos del país. Vamos a buscar la reconciliación porque se necesita.

Ninguno de mis familiares estarán en el gobierno y ellos lo saben. Ya pasó la campaña y en estos seis años se acabó su participación política.

Me someteré cada tres años a la revocatoria del mandato. En la elección intermedia habrá una boleta para que los ciudadanos decidan que los siga gobernando. Sé que terminaré mi periodo. Sentaré las bases de una república nueva.