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Baño en poncheras, el ritual de los samarios por falta de agua

En Santa Marta es habitual ver a las personas arreando el líquido preciado en baldes porque el acueducto no los abastece en decenas de barrios.

CARACOL RADIO

Jorge Luis Cantillo, el hombre que aparece en la fotografía, habita desde hace 20 años en el barrio Pastrana de Santa Marta y asegura que nunca ha visto salir agua de los grifos de su casa, por ello, siempre se ha bañado en poncheras.

Como Cantillo, son miles los samarios que a diario recurren a distintos mecanismos artesanales para conseguir y utilizar las cantidades mínimas de agua para el funcionamiento de sus hogares.

Además del baño en poncheras, se ha convertido en una tradición de los samarios el arrear agua en baldes, recaudar una vez a la semana el líquido en todos los recipientes posibles de sus casas, incluyendo ollas y calderos, bañarse con toallas humedecidas y aromatizadas con lociones, reutilizar el fluido que recogen luego de lavar la ropa para hacer aseo y hasta regar los jardines, entre muchas otras prácticas.

Esos rituales de la ciudadanía se deben a que en la capital del Magdalena ha padecido por décadas de todo tipo de problemas con el servicio de acueducto, que no cuenta con redes adecuadas para el abastecimiento de todos los barrios y hace sentir que en esta parte del país el tiempo seco es permanente.

Tras conocer que la Corte Constitucional acaba de respaldar a los habitantes de Ibagué por una crisis similar, ordenando a la empresa de acueducto asumir los gastos de las bombas que han tenido que adquirir los usuarios para abastecerse de agua porque las redes no proveen el servicio hasta sus hogares, los samarios están solicitando intervención en las necesidades y problemas que afrontan a diario.

Piden que el alto tribunal y el Gobierno Nacional generen acciones que obliguen a la empresa Veolia y a la Alcaldía de Santa Marta a garantizarles el derecho fundamental a la vida digna y el acceso al mínimo vital de agua.

 

 

 

 

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