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Periodismo en América sufre de homicidios, desapariciones y censura

Catorce periodistas en América han sido asesinados en los últimos meses y en Venezuela han cerrado 40 medios.

Homicidios, desaparición forzadas, exilio, desplazamiento de periodistas; cierres de medios de comunicación, leyes que promueven la censura y ataques de líderes políticos a la libertad de prensa; esas son las conclusiones de la actualidad del ejercicio de periodismo en América.

En las conclusiones de la reunión de medio año de la Sociedad Interamericana de Prensa, que se cumplió en Medellín; las diferentes delegaciones expusieron que en diferentes países a través de los poderes legislativos, ejecutivos y judicial se quieren atacar a la libertad de prensa.

Resalta el documento el acuerdo de los medios colombianos y ecuatorianos, la decisión de continuar el trabajo del equipo periodista de El Comercio, sobre la situación de orden público en la frontera binacional.

Conclusiones de la Sociedad Interamericano de Periodismo.

Sistemáticamente nos hemos pronunciado de manera enérgica en contra de los asesinatos y desapariciones de periodistas. En esta ocasión hemos hecho más. El acuerdo suscrito durante esta reunión de medio año entre los periodistas colombianos y ecuatorianos es una reacción para que esa historia que le costó la vida a nuestros colegas, sea documentada y conocida por todos.
Continua el hostigamiento a la prensa y a los periodistas y esto queda en evidencia en los informes sobre la libertad de expresión de los distintos países de América que se han presentado en esta reunión.

Desde la pasada Asamblea general en Utah han sido asesinados 14 periodistas, 4 mexicanos, 3 ecuatorianos, 2 brasileños, 2 guatemaltecos, 1 colombiano, 1 hondureño, y un periodista salvadoreño. También hay un periodista haitiano desaparecido.

En México, 11 periodistas han sido desplazados en el país para prevenir atentados en contra de sus vidas. Los medios de comunicación, sus dueños y los periodistas son víctimas constantes de intimidaciones, acusaciones, acosos, insultos, ataques físicos y agresiones de todo tipo por parte de aquellos personajes a quienes se les cuestiona y aquellos gobernantes a quienes se les exige rendición de cuentas.

En Cuba la represión estatal va en aumento. Los ataques ya no son solo contra los periodistas y su integridad física, sino que sus viviendas son allanadas y se les prohíbe la salida de sus ciudades y en ocasiones del país, simplemente por ejercer el periodismo.
Es repetitivo en varios países de la región el uso de plataformas digitales para atacar, acosar, denigrar y amenazar a periodistas y medios de comunicación.

La sostenibilidad económica de los medios de comunicación también es una gran preocupación debido los retos que enfrenta la industria ante la era digital, situación que se agrava en algunos países en donde la publicidad estatal es usada como herramienta de presión o castigo a las líneas editoriales de los medios.

En Venezuela durante los últimos seis meses 9 periódicos dejaron de publicarse por falta de papel y otros insumos, 46 radioemisoras y 3 televisoras también dejaron de funcionar por temas económicos en muchos casos agravados por la asfixia gubernamental.

Por su parte en Bolivia se obliga a medios de comunicación a difundir de manera gratuita campañas de gobierno. En algunos medios esto representa hasta el 30 % de su espacio publicitario. Otro tema alarmante es la denegación de una justicia pronta, equitativa e imparcia; las investigaciones y procesos judiciales por los asesinatos de periodistas toman tiempos excesivos y en muchos casos nunca se llega a una sentencia definitiva en contra de los autores.

En Venezuela, el poder judicial ha llegado a no reconocer el derecho al ejercicio del periodismo y de hecho no castiga a los responsables de actos violentos en contra de medios y periodistas. Los tribunales militares son utilizados para encarcelar civiles incluso periodistas y reporteros ciudadanos.

Estos procesos están plagados de desinformación, abusos, aislamiento y desconocimiento público. Los intentos de varios gobiernos para censurar la publicación de noticias e impedir la difusión de la verdad son cada vez más fuertes y en ocasión incluyen denuncias, en países como Costa Rica, Perú y Brasil.

La ley de transparencia y acceso a la información ha sido flagrantemente violada en Panamá por el parte del poder legislativo mientras que en Puerto Rico este mismo órgano del estado ignora su debate y el judicial impide el acceso de la prensa a los juicios.

En Bolivia el Presidente Morales ha calificado a los periodistas como “ Terroristas mediáticos” y ante la promulgación de una ley que sanciona a los medios por publicar contenido editorial que a juicio del gobierno sea racista, las empresas periodísticas optaron por la autocensura, eliminando los espacios para comentarios de sus lectores en internet.
Hay una creciente iniciativa de los gobiernos por aprobar leyes de protección de datos o cibercrimen que en muchas ocasiones contienen elementos que atentan contra la libertad de expresión e información y el acceso a datos de interés público; este el caso de Jamaica, Haití y Honduras.

En Cuba el gobierno bloquea sitios de web nacionales e internacionales así como direcciones de correos electrónicos relacionados con derechos humanos y periodismo, espía y Hachea las redes sociales. . En Estados unidos se mantiene la retórica del Presidente Donald Trump en contra de los medios de comunicación que no favorecen su gestión. Honduras y Nicaragua tienen iniciativas legislativas que buscan regular las redes sociales y el internet alegando criterios altruistas como la prevención de la violencia y las noticias falsas.

La iniciativa por implementar el derecho al olvido sigue latente en varios países de la región. Todavía existen países como Panamá en los cuales se castiga con prisión el delito de calumnia e injuria, cuando este es cometido a través de medios de comunicación. Esto representa demandas civiles millonarias a los medios de comunicación, que en muchas ocasiones ponen en riesgo la sostenibilidad de la empresa de comunicación.

En Guatemala un proyecto pretende enviar a los periodistas a 20 años de prisión por generar temor o alarma o compeler al estado o Gobierno. Sigue pendiente en el parlamento latinoamericano un proyecto de ley que busca dictar una ley marco de comunicaciones sobre el derecho al libre acceso a la comunicación y establecer mecanismos de control por parte del estado.

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