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En bicicleta llegan las drogas a universitarios de Cali

Según las autoridades, se están vendiendo las drogas sintéticas como el LSD y y el Éxtasis en las universidades tanto públicas como privadas de Cali.

Para la Seccional de Investigación Criminal, Sijin de la Policía Metropolitana de Cali, el Éxtasis que consumen los jóvenes universitarios, son pastas mucho más dañinas y fuertes que las que se venden en el exterior, ya que en la ciudad es adulterada con drogas tranquilizantes para animales, que están afectando la salud de los estudiantes. 

Varias de las “ollas del vicio” o sitios de expendio están cerca de las universidades de la ciudad, pero debido a los operativos de las autoridades, existe el “expendio callejero”, que consiste en que los universitarios hacen encargos en bicicleta, en donde los “dealer” transportan pequeñas dosis, para evadir la Policía. 

Los precios que se manejan, dependen del empaque. Por ejemplo, un cigarrillo normal de marihuana está entre dos mil y cinco mil pesos. Si es un cigarrillo de marihuana con filtro en madera (conocido como blom), tiene un costo entre los quince y 20 mil pesos

Con relación a la cocaína, la dosis vale entre diez y 20 mil pesos, dependiendo de la universidad. 

Una bolsa pequeña de drogas sintéticas como el 2CB--TUCIBÍ-- y el Éxtasis, se compran entre 80 mil y 150 mil pesos.

Una estudiante de una universidad privada de Cali, asegura que los “dealer” además de ofrecer Marihuana y Cocaína, en estos centros de educación superior, venden ácidos y hasta el tarro de Popper, en 26 mil pesos, que tiene un efecto corto. 

En el caso de la Universidad del Valle, su rector Édgar Varela, ordenó acabar en el campus varios cambuches de drogas y un cultivo de 30 matas de marihuana. 

Uno de los pocos profesores de este claustro universitario de Cali, que se ha atrevido hablar y escribir sobre el consumo y venta de drogas en Univalle, ha sido Fabio Martínez, quien asegura que en el campo de la universidad no debe haber un guadal con sus cambuches improvisados y un minicultivo de cannabis, sino que debe ser un territorio de paz, libre de armas (así sean artesanales), de drogas y de agentes extraños a la comunidad universitaria que quieren imponer la ley de la selva. Debe ser el espacio privilegiado del saber y el conocimiento. 

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