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El viacrucis al que fuera el santuario de los paramilitares en San Onofre

Viacrucis del viernes santo / ()

 

Desde la madrugada del viernes Santo los feligreses caminaron hasta la finca El Palmar donde se asentaron las AUC al mando de alias Cadena y ejecutaron decenas de víctimas.

En San Onofre la iglesia católica organizó para este Viernes Santo la conmemoración del Viacrucis de una manera diferente a los anteriores años, esta vez no recorrió las calles del pueblo sino que se dirigió hacia la finca El Palmar.

La iniciativa de llegar hasta el sitio desde donde Rodrigo Mercado Peluffo, alias Cadena, ejercía el terror en la zona al mando del bloque Héroes de los Montes de María, de las AUC, fue del párroco de San Onofre, Nelson Tobón.

“Es con el fin de contribuir a la liberación de todas esas almas que han partido a la eternidad, donde su cruz ha sido en este sitio donde han derramado su sangre” expresó el religioso.

La comunidad, guiada por el sacerdote, llegaron hasta el célebre “palo de caucho” donde incontables víctimas fueron asesinadas por alias Cadena o sus hombres.

La procesión se inició desde las 4 de la madrugada partiendo desde la parroquia san Onofre de Torobé hasta la emblemática finca El Palmar ubicada a 7 kilómetros del casco urbano de San Onofre.

“tenemos la plena seguridad que esas almas (de las victimas) pueden orar por nosotros, nuestro pueblo se irá levantando cada día siempre y cuando haya liberación de esas almas” dijo el párroco Nelson Tobón.

Expresó que el lugar que fue escenario de barbarie hay que declararlo como un lugar de paz.

“Más que el espantadero hay sentirlo como lugar de paz, el lugar de la paz que luego podrá ser sitio turístico, por ahora debemos hacer su despegue espiritual” señaló.

El religioso cree que en el futuro el lugar, donde se asentaron los paramilitares y murieron muchas personas, pueda ser declarado como campo santo.

En la actualidad la finca pertenece a la familia Rhenals que, según el sacerdote Tobón, había pedido oraciones para el lugar asegurando que se escuchaban voces y gritos.

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