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Testigos desconocen si Santiago Uribe pertenecía a Doce Apostoles

Así lo declararon en la audiencia que prosigue en una sala del Palacio de Justicia de Medellín.

En la jornada matutina del juicio a  Santiago Uribe, por la presunta creación del grupo paramilitar los doce apóstoles, dos testigos negaron conocer participación del ganadero en esta estructura criminal.

Rodrigo Pérez Alzate, alias Julián Bolívar, desmovilizado jefe del bloque Central Bolívar, explicó que para 1997, año en que se creó la estructura y llegó a Yarumal, en el norte de Antioquia, conoció que existía un grupo dedicado a la limpieza social, que involucraba al sacerdote Gonzalo Javier Palacio Palacio y como comandante de esta estructura a Jorge Albero Osorio Rojas, más conocido como Rodrigo.

Relató que nunca conoció al ganadero Santiago Uribe Vélez y que escucho de su relación con los doce apóstoles cuando estaba postulado a la ley de justicia y paz, cuando conoció a Olwan de Jesús Agudelo, hoy preso en la cárcel de Puerto Triunfo, a quien califica de mentiroso, porque asegura nunca hizo parte de las Autodefensas Unidas de Colombia y negó la relación que le hace con el hermano del expresidente Uribe.

En su declaración juramenta incluso aceptó que ningún comerciante o ganadero colaboró económicamente con el bloque paramilitar, ante el temor por las ya iniciadas investigaciones por los doce apóstoles y desvirtuó que su testimonio quiere favorecer a Santiago Uribe Vélez porque: “él no puede ayudar a quien extradito a su hermano a los Estados Unidos (Guillermo Pérez Alzate, alias Pablo Sevillano)”.

Previamente Álvaro Vásquez Arroyave, exalcalde del municipio de Santa Rosa de Osos y comerciante en Yarumal, señalado por testigos como líder de los doce apóstoles, negó tener relación o conocer, más allá de dos saludos cortos, al ganadero Santiago Uribe Vélez.

Aseguró que en esta localidad no existió el grupo paramilitar de los doce apóstoles y que solo había un grupo informante al Ejercito Nacional, a quien se les pagaba de a 50 mil pesos a cada uno y en el que participó el sacerdote Gonzalo Javier Palacios.

Según el testigo, se le quiso dar a esta red el nombre por intereses de terceros como los doce apóstoles, por la presencia del clérigo, pero que estos no estuvieron relacionados con el asesinato de drogadictos, indigentes y narcotraficantes en el municipio. Indicó que esta red de inteligencia operaba en varios municipios del norte de Antioquia y que su objetivo era entregarle al Ejército, en Medellín, informes sobre la presencia de grupos subversivos y de narcotráfico.

El comerciante también negó haber adquirido un servicio de radiotelefonía, que según la Fiscalía era utilizado por los doce apóstoles para comunicarse, pero el mismo ente acusador reveló que su nombre sí estaba en la lista de usuarios de una empresa de telecomunicaciones de la época.

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