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Lupa regional

Sí a la Gerencia del Centro Histórico de Cartagena

Espacio de opinión con Rafael Vergara Navarro en Caracol Radio Cartagena.

Citado por la doctora Ximena Avilán, asesora de la Alcaldía que construye la necesitada gerencia del Centro Histórico, retomé mis pasos como participante del proceso de construcción del PEMP, cuya traducción es Plan Especial de Manejo del Patrimonio.

Por eso comparto con ustedes, como lo hice con ella, una información que solemos no valorar porque la cotidianidad no deja ver la estatuas materiales e inmateriales, y resulta clave para contribuir a concretar la construcción un exitoso PEMP y, obvio, también para la consolidación de esa gerencia del Centro Histórico.

Lo primero es saber cuáles y cuántas son las actividades que se realizan en ese hervidero diario que conforman las actividades que se relizan en el cordón amurallado, Getsemaní y La Matuna.

Según la cámara de Comercio hay registrados 669 establecimientos de alojamiento, alimentación, agencias de viajes, bares y talleres de joyería repartidos así:
258 restaurantes y cafeterías
68 bares
64 agencias de viajes
62 talleres de fabricación de joyas y joyería
217 establecimientos de alojamiento

No se incluyen centros educativos, talleres de impresión, ni negocios de arrendamiento de bicicletas y motos eléctricas.

En este comentario no incluyo otros tensores que tiene que ver con la tarea de coordinación para superar la congestión en el espacio público por el alto tráfico vehicular, la insuficiencia de corredores peatonales y áreas para estacionamiento, y la proliferación del comercio informal.

Recordé mi reflexión sobre como hay innumerables casas en el Centro Histórico que vierten las aguas del lavado de terrazas, patios y piscinas a la calle sin valorar la afectación al alcantarillado pluvial al arrastrar hasta los imbornales basuras que los taponan.

¿Cómo corregir sin un consistente ejercicio de autoridad que esa escorrentía jabonosa se mezcle con grasas vertidas por restaurantes que mal manejan u omiten el uso de trampas? ¿Qué hacer para evitar los olores nauseabundos generados por vertimientos originados en ventas callejeras de frituras que desafían la autoridad?

En la joya de la corona a la visual de charcos y la contaminación que afecta la salud y el paisaje se suma a los olores de la plaza de la Aduana.
Allí, sin doliente que bombee hacia la bahía, el canal perimetral recibe aguas mezcladas con aguas servidas de la cuenca. Las vierten casas q al remodelarlas no se les exigió separar los desagües.

Pero la afectación de calidad de vida no se reduce solo a esa cuenca. Pese a la dificultad de identificación, al implementar el PEMP, más temprano que tarde tendrán que corregirse, verificando casa por casa, obligando a los propietarios obligados a corregir la irregularidad.

Resultado de la expedición e implementación del PEMP, superar las contravenciones ambientales requerirá fortalecer la acción institucional con educación, control y obras que tendrán acometerse.

Una es la renovar los alcantarillados. Con tuberías de distintas calidad, mientras las aguas servidas las administra Aguas de Cartagena, las pluviales viven al garete. Ambos alcantarillados tienen más de 50 años de construidos y su deterioro es diferenciado.

El pluvial requiere inversión, mejorarlo es hacerlo nuevo para superar los impactos de basuras, grasas y por la urgente necesidad de optimizar el diámetro para aumentar la capacidad de evacuación ante las inundaciones.

En Getsemaní el deterioro es evidente, y en el caso del Espinal se requiere un ordenamiento de las descargas. Hay zonas que hoy no poseen alcantarillado, todo va a las laguna de Chambacú.

No tengo duda que además del stress de la tubería en puntos críticos, el alcantarillado pluvial requiere una gerencia que lo administre.

Y aparece el otro factor crítico: la situación de las aguas lluvias en el Centro Histórico cuya causa es el nivel del mar que obstruye su salida o el terreno está más bajo-, y por haberse encementado el suelo o los patios en alta proporción, su permeabilidad es casi nula.

No hay que olvidar que el Centro y Getsemaní son dos islas pegadas a base de relleno: el camellón de los Mártires, el caño de San Anastasio, hoy avenida Venezuela, el parque de la Marina que fuera el fondeadero, el playón de la Matuna.

Cuando sube el nivel de la marea obstruye la evacuación de las aguas lluvias hacia los cuerpos de agua e incluso el mar se mete por la bocas de desague. Al bajar la marea hay rápida resiliencia.

El Centro requiere para momentos críticos que funcione la bomba que está ubicada en la plaza de la Aduana y en nuevos sitios que la asesora-gerente del Centro conoce a plenitud.

Pero además todo este problema se agrava y hay que trabajar en ello porque Cartagena es “una ciudad con un bajo sentido de pertenecía, sumado a una seria problemática en las bajas prácticas y comportamientos de los ciudadanos con relación al manejo de los residuos sólidos lo que ha dado pie a la existencia y formación de puntos vulnerables; convirtiéndose en una afectación al patrimonio y con la mala presentación de los residuos una consecuencia negativa para el ambiente”.

Pacaribe con razón afirma que hay una carencia de un PGIRS ajustado a la realidad de la ciudad que impide implementar la política de las 4 rs y una mejor gestión de los residuos en la ciudad.

¿Cuánto en verdad se recicla en el Centro Histórico?

¿En la alcaldía existe un plan de manejo y formación de los servidores públicos para que en el manejo de los residuos sean líderes en sus comunidades?

El Comparendo Ambiental, decreto 1177 de julio de 2012, herramienta fundamental no funciona en la ciudad y es necesario fortalecerlo con la puesta en marcha del nuevo código de Policía.

Y se reitera lo que repetimos sin lograr romper el círculo vicioso: la falta de una política de inclusión social a todas esas personas que se rebuscan trasladando residuos sólidos, escombros y podas a los espacios púbicos, no ha permitido erradicar los puntos vulnerables a ensuciarse o que lo hacen para evadir el cobro del servicio de aseo.

Enero y Diciembre más alto 60 ton/dia
Marzo, junio, julio, noviembre 50 ton/dia
meses restantes 45 ton/dia

En censo realizado por Pacaribe se advierte que donde más se genera residuos por parte de vendedores ambulantes y estacionarios (1.460 puestos) es en el Centro Histórico (1.368 metros cúbicos mes de basura), siendo la venta de artesanías, miscelánea y fantasía la que más los produce en ese sector (32%).

Puntualizó que las zonas del Centro que más sufrieron por el indiscriminado arrojo de desechos durante el pasado mes de febrero fueron la avenida Venezuela, barrio San Diego, parque Bolívar, Torre del Reloj, parque Centenario y plaza San Pedro.

Pacaribe señaló que “en el Centro tenemos un vehículo las 24 horas, haya o no haya basura, más dos de refuerzo”.

Por eso, se hace necesario un programa y acciones de cultura ciudadana orientadas a la transformación cultural de comportamientos en los ciudadanos, que busque disminuir los problemas ambientales y de salud pública causados por la mala presentación y disposición de los residuos sólidos.

Son muchas las tareas que ocuparan días y noches a la gerente y solo mejorando nuestra conducta ayudaremos en tan vital logro.

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