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Lupa Regional

Cartagena está viviendo una revolución enciclopédica

El analista Orlando Oliveros se refirió en Caracol Radio al caso de la supuesta elección irregular de la Contralora

El tema de hoy se relaciona con la red de corrupción y tráfico de influencias en Cartagena por la cual están investigados por la Fiscalía el alcalde suspendido Manuel Vicente Duque, su hermano de crianza José Julián Vázquez, la contralora Nubia Fontalvo y varios concejales distritales. Con un material probatorio de 400 horas, la Fiscalía afirma que estos personajes, por medio de una reunión secreta en enero de 2016, acordaron la elección de Nubia Fontalvo como Contralora Distrital con el objetivo de repartirse la burocracia de la Contraloría en la ciudad.

Algo que llamó mucho mi atención, fue que en esos audios hubo un código cifrado para encubrir los supuestos sobornos a los concejales que acordaron votar por Fontalvo. Es decir, que en lugar de decir “millones de pesos”, los acusados dijeron “libros”. Por lo tanto, en los audios no se dice que a cada concejal que votó por Fontalvo se le entregaron 32 millones de pesos, sino 32 libros, y que a partir de esa entrega, recibirían durante tres meses una entrega adicional de 7,5 libros mensuales.

Cabe aclarar que todavía no se ha comprobado que estos “libros” mencionados en las conversaciones de los concejales interceptadas por la fiscalía, sean realmente una palabra secreta para referirse a “millones de pesos”.

Y eso es lo que me parece muy curioso. Si en este escándalo no hay corrupción, si no hay sobornos de millones de pesos, quiere decir que nuestros concejales son una especie de grupo intelectual a la vanguardia de los procesos de lectura del resto de la ciudad y del país. En un solo mes leyeron o quisieron leer 32 libros, o sea más de un libro por día, y además se comprometieron a leer 7,5 libros mensuales. Las más recientes estadísticas sobre los índices de lectura del colombiano promedio, indican que en Colombia se lee entre 1,9 y 2,2 libros cada año. Parece ser que, en lugar de ser unos funcionarios públicos vendidos y politiqueros como creen algunos, nuestros honorables concejales son unos eruditos que superan con creces este promedio.

Cartagena no está viviendo entonces una crisis de gobernabilidad donde las instituciones no funcionan, Cartagena está viviendo una revolución enciclopédica, un nuevo tipo de Siglo de las Luces Tropical donde cada uno de los 14 concejales que supuestamente eligió a la contralora a cambio de “libros” se ha transformado en un Denis Diderot contemporáneo.

Si calculamos el total de “libros” entregados en este escándalo, obtendríamos un monto de 763 ejemplares. Se me ocurre que con esta cifra se puede armar una biblioteca a la que todos los cartageneros vayamos y nos esforcemos por leer más de un libro diario, así como lo han hecho nuestros queridos y dignos y tan honestos concejales.

Es más, algún día me encantaría tener la oportunidad de hablar con estos personajes investigados, porque en verdad quisiera preguntarles cuáles son los títulos de esos libros, sobre todo los de ese monto de 7,5 libros mensuales, ya que jamás en mi vida he leído un libro que sea contado por números decimales y no por números enteros.

De manera que el Concejo Distrital de Cartagena más que un concejo es un club de lectura donde nadie roba, ni trafica con influencias, ni pierde el tiempo, ni soborna con OPS, ni propone debates estúpidos, ni se gana medio millón de pesos hablando solamente cuatro minutos por sesión. Con este audio de los “libros” queda demostrado que nuestro Concejo Distrital es un habitáculo del arte y la política…

Escuchen bien, concejales y demás funcionarios, no subestimen la capacidad de los cartageneros para darnos cuenta de las cosas más fraudulentas de la ciudad. Hablen de supuestos “libros” todo lo que quieran, pero no nos metan el dedo en la boca y pretendan creer que seamos idiotas.

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