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Momo, el panda de peluche por el que ofrecen recompensa en Bogotá

El oso pertenece a una niña de dos años, de una familia china que vive en la capital.

Este sábado se cumplen 10 días desde la desaparición de Momo, un oso panda de peluche y que se ha vuelto famoso por los carteles en muros y postes del sector del Virrey, en el norte de Bogotá, donde se ofrecen $200.000 como recompensa.

El osito se perdió el 5 de julio cuando salimos con la niña a tomar café”, cuenta Viviana Cárdenas, la niñera de una menor de dos años y medio, de familia la familia Liu, a quien pertenece el oso de peluche.

Y es que según la familia de la pequeña, que llego de China a Bogotá, Momo fue el primer juguete que “ella agarró con su manita cuando era bebé y la acompañaba en los viajes y para dormir”.

Por eso, desde el día que desapareció, Viviana dice que “la niña se la ha pasado llorando y decía que no quería ir al jardín y que fuéramos a buscar el osito, entonces por eso decidimos hacer los carteles y pegarlos”.

“Se busca oso panda de peluche. Se extravió el día 5 de julio en horas de la tarde. Muy importante para su pequeña dueña. Se ofrece recompensa de 200.000 pesos”, dicen los carteles ubicados en varios puntos del norte de la capital.

Sin embargo, esta no es la primera vez que la pequeña pierde a Momo. Según su niñera, “la primera fue en san Andrés y una niña lo recogió y lo guardó en el bolso de la mamá entonces como 200 personas comenzaron a ayudar a buscar el oso y luego un señor se dio cuenta que la niña estaba llorando y lo devolvieron”.

Esta vez, sin embargo, las llamadas de quienes dicen haber visto al oso panda no han dado resultados.

“Ya son 10 días en los que Momo no ha dado señales. Nos llamó una mujer y dijo que ella tenía el osito que buscábamos pero luego colgó. Le insistimos y marcamos muchas veces pero no respondió”, dijo Viviana.

La familia Liu dice que no pierden la esperanza de que alguien haya recogido al oso de peluche y se lo devuelvan a la niña. Por ahora, dice Viviana, “lo único que le ha calmado es un conejito… Se llama Pepe”.

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