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Obrero menor de edad herido en desplome de edificio en Cartagena aún no es operado

A la familia solo se le ha informado que faltan unas 'platinas' para proceder a la operación

Magaly Madera ha vivido en 14 días todo el drama y la tristeza que no había soportado en su 62 años. En el desplome del edificio Portales de Blas de Lezo II, resultaron heridos sus dos hijos y su nieto, menor de edad. Como si esto fuera poco, en el desplome murieron su esposo, su yerno, además de dos hombres a quienes crió como sus hijos. Hoy, el dolor no cesa, no solo por las pérdidas sino porque su nieto herido sigue recluido en una Clínica Materno Infantil Casa del Niño  con las piernas rotas, su pelvis también fracturada y sin fecha para la intervención quirúrgica.

"Él está bien atendido, yo no me quejo de eso, pero mientras solo lo estabilizan y ya, lo que él necesita realmente es que lo operen, para saber si va a volver a caminar o no, dicen que faltan unas placas, la alcaldía nos ha acompañado y han gestionado pero hasta ahora nada ha pasado", dice Magaly.

Para ella, la tragedia pudo haber sido peor. Recuerda con nostalgia que su familia era muy unida, de ahí que tantos hubiesen resultado afectados. "Mi marido era el contratista y como ahí se metía a quien sea solo con presentarlo él se los fue llevando a todos. Gracias a Dios mis otros 4 hijos no estaban porque se fueron a trabajar a un pueblo", cuenta.

En medio de su tristeza asegura que nunca supo, ni tampoco quiere saber, dónde fue que se cayó el edificio. Sólo se limita a recordar las conversaciones de fin de semana con su esposo, en las que advertía que tal vez este mes o en equis quincena se iban a demorar en los pagos. Nunca pensó que algo así pasaría, pues confiesa, su marido ya había trabajado con sus hijos en otras obras.

Su nieto, preso de la necesidad, se vio obligado a engrosar la lista de los que, como su papá y su abuelo, iban a 'rebuscarse' en las construcciones, a arriesgar su vida sin seguridad social ni un contrato laboral. "Son cosas que uno nunca espera, aquí en esta zona como usted ve, no hay nada que se pueda hacer para sobrevivir, así que toca aprovechar cualquier pago así sea trabajando de ilegal", afirma Magaly señalando el barrio donde vive, El Nazareno.

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