Escuche ahora

6AM Hoy por Hoy

Darío Arizmendi


Síganos en:

Ciudades

Selecciona tu emisora

Lanzan SOS por emergencia portuaria en Barranquilla

Portuarios denuncian millonarias pérdidas por bajo calado del canal de acceso

Archivo (Caracol Radio Barranquilla)

El calado autorizado de 9.1 metros en el canal de acceso al Puerto de Barranquilla ha activado todas las alarmas en la ciudad. A las voces de los portuarios, que denuncian pérdidas millonarias por esta situación, se han unido las del alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, y del gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quienes advierten consecuencias para la competitividad de la región.

Sin duda alguna los portuarios son los primeros en la cadena de afectados. René Puche, gerente del Puerto de Barranquilla, afirmó que “estamos muy pero muy preocupados” porque el calado autorizado está muy por debajo de los 11.43 metros que Cormagdalena debe garantizar para que la actividad portuaria se desarrolle con normalidad, no obstante que “el canal de acceso, en los últimos 15 meses, ha tocado dragarlo 4 veces”.

Para Puche, nada de esto estaría ocurriendo si el canal de acceso contara con unos niveles de calado estables. Si fuesen constantes los 11.43 metros –dijo-, al Puerto de Barranquilla podrían ingresar buques de hasta 40.000 toneladas; como están las cosas actualmente, una embarcación que cargue 25.000 toneladas tendrá dificultades serias.

Esta situación, agregó el portuario, afecta la competitividad de Barranquilla y genera una serie de “riesgos económicos para la ciudad” porque “el 60% de lo que se mueve en nuestros puertos se consume” en la capital del Atlántico.

Como si fuera poco –continuó- esto coloca al Distrito en desventaja frente a otras ciudades con puertos. “Estamos viviendo momentos difíciles cuando otras zonas portuarias siguen profundizando sus canales de acceso”, dijo

La Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional emitió un pronunciamiento por medio de uno de los miembros de su junta directiva, Alejandro Múnera, quien habló de los sobrecostos que se activan cuando un barco se desvía de su destino final.

Múnera explicó que la alteración del itinerario de un barco tiene un costo aproximado de $30.000 dólares sin incluir los pagos extras por concepto de envío de mercancía por vía terrestre, lo cual debe ser fruto de una restructuración total del plan logístico diseñado en un principio

La variación constante del calado genera dificultades mayores. Múnera lo ilustró de la siguiente forma: Si un barco es cargado teniendo en cuenta que el calado del destino final es de 10 metros, pero en medio de la operación se anuncia que la profundidad disminuyó, el flete (costo por el alquiler de una embarcación para mover mercancía por medio de ella) se mantiene.

Lo anterior quiere decir que el dueño de la mercancía debe aceptar, por el mismo precio, que una parte considerable de esta deba ser transportada hacia el destino final por un medio diferente. “Quien esté importando carga va estar pagando por aire, literalmente”, aseguró Múnera.

El experto en logística reveló que uno de los 4 barcos que recientemente tuvo que desviarse del Puerto de Barranquilla, y que transportaba acero, se vio en la necesidad de llegar a Cartagena y descargar 2.000 toneladas para alcanzar un calado que le permitiera el ingreso al canal de acceso; y otra embarcación debió hacer el mismo procedimiento para para liberarse de 3.500 toneladas. Todas estas son –añadió- “medidas que afectan la navegación”.

Pero Germán Escobar, capitán del Puerto de Barranquilla, mira esta realidad desde otro ángulo. Si bien no desconoció que el canal de acceso presenta restricciones, aseguró que “a la fecha de hoy no hemos desviado ningún buque” y habló de una reprogramación en la llegada de esas embarcaciones.

En cuanto a los 4 buques que, según Asoportuaria, tuvieron que aligerar carga antes de ingresar al Puerto de Barranquilla, el capitán Escobar dijo que “están programados, el primero llega el 3 de marzo”.

A propósito de un supuesto quinto buque que, según Alejandro Múnera, canceló su llegada a Barranquilla por el bajo calado, Escobar aseguró que “hubo un cambio de un buque pero no fue por profundización”, al tiempo que hizo énfasis en que los monitoreos en las aguas del Puerto continúan sin interrupción.

Más allá de las afectaciones en la economía y la competitividad, hay varios vacíos legales que impiden que este problema pueda solucionarse. Así lo consideró el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, quien manifestó que “estamos en una encrucijada jurídica”.

Esta apreciación del mandatario departamental coincide con lo expresado por René Puche, quien dijo que la almendra del asunto es que “mientras el río esté concesionado, nadie puede tocarlo”. Así explicó la imposibilidad de que los portuarios, por su cuenta, contraten una draga para remover los sedimentos en el canal de acceso porque esto es competencia exclusiva de Navelena, según reza el contrato de la APP del río.

Y es ahí donde nace la principal inconsistencia, según él: que el contrato “no avanza ni caduca”, mientras que el canal de acceso al Puerto sigue sin dar signos de mejoría.

Para el alcalde Alejandro Char es vital que el proyecto de desempantane por lo cual “estamos en permanente contacto con Cormagdalena” porque un calado estable “mueve la economía de nuestra ciudad”.