¿No tienes cuenta?

Regístrate

¿Ya eres usuario?

Entra en tu cuenta

O conéctate con

Avanza el mantenimiento de Fortificaciones del Centro Histórico de Cartagena

En 2016 la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) intervino las grietas en las murallas de Getsemaní

Durante el 2016 la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) se ha encargado de mantener y salvaguardar las murallas del Centro Histórico de Cartagena, en cumplimiento del compromiso adquirido con el Ministerio de Cultura en octubre de 2012, para la gestión y cuidado de las Fortificaciones de la ciudad.

Las intervenciones realizadas por la ETCAR, que se encuentran trazadas en el Plan de Acción de las Fortificaciones 2016, iniciaron en marzo en el Baluarte de San Ignacio, contiguo a la Plaza de San Pedro del Centro Histórico, con el mantenimiento de los siete cañones originales con que este cuenta. Esta labor se hizo en convenio con el Grupo Conservar, a fin de garantizar la conservación en el tiempo de estas piezas históricas.

Terminadas estas labores, se inició la refacción de 1.149 metros cuadrados de solado (piso) en el mismo baluarte, donde se repararon grietas y desniveles que aparecen con el paso del tiempo. Esto, con mano de obra de aprendices y egresados de la Escuela Taller Cartagena de Indias, orientados por el maestro de albañilería y supervisión de la Dirección de Obras de la ETCAR.

Instalación de bolardos
Con el objetivo de evitar el parqueo de vehículos en las zonas verdes contiguas al lienzo de muralla, lo cual genera un obstáculo visual para la apreciación del monumento y deterioro en sus cimentaciones, la ETCAR inició en octubre de 2015 la instalación de bolardos frente a la cortina de muralla que une al Baluarte de Santiago Apóstol y de San Francisco Javier.

Esta acción finalizó en octubre de este año frente al Baluarte de San Pedro Mártir con un total de 1.652 bolardos en 2.477 metros lineales alrededor de las murallas del Centro Histórico.

Gracias a esta medida, dichas zonas verdes pudieron volver a ser utilizadas por la ciudadanía para la práctica de actividades deportivas, contemplativas o de recreación.

Recuperación de zonas verdes
En octubre, la Escuela Taller inició el mejoramiento paisajístico de la zona verde contigua a la cortina de muralla entre los baluartes de San Francisco Javier y de San Ignacio de Loyola, frente al Parque La Marina, para facilitar el flujo de transeúntes por los senderos que han sido usados por cartageneros y visitantes durante mucho tiempo, instalando nuevas placas de cemento y sembrando a su alrededor plantas ornamentales con gravilla. La siembra de la grama está contemplada para 2017.

Refacción de grietas en muralla del barrio Getsemaní
Los trabajos iniciaron en 2014 y 2015 con la consolidación de juntas en el lienzo de muralla entre el Baluarte del Reducto y Baluarte de San José en el barrio Getsemaní, rellenando los espacios que se forman entre las piedras. Posteriormente, se instalaron marcas en cada una de las grietas para ser sometidas a un monitoreo por personal de la ETCAR a lo largo del 2016, para corroborar que las grietas se encontraban inactivas.

A mediados del mes de noviembre de 2016 inició la corrección de las grietas, que “consistió en retirar el material fracturado, así como ubicar en el recorrido de la grieta piedras coralinas de carácter prismático y rellenar los espacios con mortero de cal”, según explica Mario Zapateiro Altamiranda, director de obras de la ETCAR.

La intervención fue terminada a principio de diciembre y fue realizada por egresados del programa de albañilería de la ETCAR bajo la supervisión de la Dirección de Obras de la misma entidad. Con esta intervención puede decirse que las murallas se encuentran en completa estabilidad.

A las obras de mantenimiento y adecuación realizadas por la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) se suma la adecuación de la Bóveda N° 1: Reculada del Ovejo, que busca que el espacio interno de la bóveda tenga condiciones aptas para el desarrollo de actividades de una manera confortable.

Por ello se realiza la refacción del solado en la parte superior de la bóveda, en el Baluarte de San Lucas, para sellar las grietas que permiten la filtración de humedades descendentes hacia el interior de la bóveda.

En la parte interna de la misma, se instala un nuevo piso y se realizará la refacción de los muros que serán pintados posteriormente. Las instalaciones eléctricas serán nuevas y la unidad sanitaria quedará totalmente remodelada. Adicionalmente se hará la reparación del portón y otros elementos accesorios. Las obras iniciaron a principios del mes de diciembre de 2016 y está previsto que terminen a finales de este mismo mes.

Labor de pintura
Por otro lado, la ETCAR finalizó las jornadas de pintura al temple para el mejoramiento de superficies en algunos lugares del lienzo de muralla, como son la contramuralla de la Boca del Puente, la puerta de Paz y Concordia, el Cuartel de las Bóvedas y la mina que conduce hacia el Espigón de la Tenaza. Estas obras de pintura se realizan dos veces al año para borrar cicatrices y el deterioro generado en las estructuras a causa de las condiciones climáticas y la intemperie.

Reparaciones menores
Para garantizar a cartageneros y visitantes un recorrido confortable y seguro sobre las murallas, la Escuela Taller inició en el mes de diciembre el mejoramiento de escalinatas en los dos extremos de la Plataforma de las Ballestas, que tenía dañados algunos peldaños, de igual manera en el Baluarte de La Merced. También en la zona que une El Boquetillo con el Baluarte de Santa Clara, junto a una de las rampas de acceso, se construyeron nuevas escaleras ya que este punto podía ser riesgoso durante el recorrido. Adicionalmente, en la parte superior de la puerta de Paz y Concordia también se repararon los ladrillos que conformaban las escalinatas, ya que se encontraban en un estado deleznable.

Con la realización de estas obras de mantenimiento, de recuperación de zonas verdes, refacción de grietas y solados, adecuación de espacios, pintura y conservación en las murallas, la Escuela Taller Cartagena de Indias (ETCAR) le entrega a la ciudad un recorrido seguro y cómodo sobre estas estructuras centenarias, e invita a cartageneros y visitantes a valorar el patrimonio fortificado, evitando realizar acciones que puedan dañarlo.

Cargando