Justicia

Crisis alimentaria y de salud en la cárcel de alta y mediana seguridad de Cómbita, Boyacá

Fuentes del INPEC, aseguran que la crítica situación que afecta a más de 2.700 presos, podría ocasionar un motín.

Crisis alimentaria y de salud en la cárcel de alta y mediana seguridad de Cómbita, Boyacá

Crisis alimentaria y de salud en la cárcel de alta y mediana seguridad de Cómbita, Boyacá(Colprensa/Archivo)

Tunja (Colombia)

En la cárcel de El Barne, de mediana seguridad y en la de máxima seguridad de Cómbita, advierten una tensa calma debido a que la alimentación no se está prestando ni en las mejores condiciones de salubridad, ni con los alimentos adecuados o completos, y mucho menos en los horarios establecidos para el desayuno, almuerzo y la cena.

Fuentes del INPEC y familiares del centro carcelario, aseguraron en Caracol Radio, que la situación es crítica, debido a que los 2.740 internos, no reciben el servicio en condiciones dignas, situación que genera el riesgo de que los reos incluso, puedan revelarse.

En los últimos días, los presos han recibido el desayuno hasta las 11 de la mañana, y el almuerzo, pasadas las 5 de la tarde, con alimentos incompletos. Como forma de rechazo simbólico de la crítica situación, los reos, no recibieron la cena de la noche del martes.

Los directos responsables de esta situación, sería la empresa Servialimentar Ltda, una firma que ha contratado desde hace más de 10 años en al menos 5 cárceles del país, incluida la cárcel La Picota de Bogotá.

La Secretaría de Salud de Boyacá, había cerrado el ‘Rancho’ de la cárcel, lugar en donde se adelanta la preparación de las comidas para los internos, debido a que hace algunos meses más de 160 reos resultaron intoxicados por la mala manipulación de los alimentos.

Sin embargo, tras varias visitas recomendaciones e inspecciones de la dependencia, se volvió a habilitar este sector, con las medidas de vigilancia y advertencias realizadas.

A lo anterior se suman los inconvenientes de la prestación de servicios de salud en saneamiento básico.

Con la extinción de Caprecom, Fiduprevisora se hizo cargo de la prestación de la asistencia médica para los presos, y en lo corrido del año, aparte de deber a los funcionarios de la salud (médicos, odontólogos, auxiliares y enfermeras a quienes no les han pagado desde febrero hasta abril), no garantizan el suministro de medicamentos e insumos para la atención básica en el penitenciario.

Según fuentes del INPEC, esta situación se le sale de las manos a las directivas de la cárcel, debido a que el INPEC no es el directo responsable de garantizar ni los víveres ni mucho menos el servicio de salud.

La Procuraduría Regional, ya habría hecho un primer acercamiento para conocer la situación, y al parecer, responsabilizaron al INPEC sobre la situación.

Por su parte el instituto niega su responsabilidad, y señalan que es la USPEC, Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (que presta servicios administrativos y operativos al INPEC para su funcionamiento), la encargada de haber contratado a la empresa prestadora del servicio alimentario, más no directamente con el INPEC o las directivas de la cárcel.

Caracol Radio pudo establecer que en las próximas horas se adelantará una reunión entre los representantes de la contratista prestadora del servicio de alimentación Servialimentar, la defensoría del pueblo, la procuraduría, directivas de la cárcel, representantes de los internos y demás.

La compleja situación se agrava, tanto que ya fue oficiada a a la alcaldía de Tunja y a la gobernación de Boyacá, quienes al parecer deberían dar recursos a esta cárcel, y mediar para las garantizar el bienestar de los internos.

Sin embargo, al parecer, hasta la fecha ninguna de las dos entidades se ha manifestado al respecto.

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