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Luego de 30 años se reencuentran hermanas separadas por la tragedia de Armero

Gracias a una prueba de ADN Suly Sánchez y Jaqueline Sánchez pudieron reencontrarse.

Hasta el pasado domingo 21 de febrero, Lorena Santos ignoraba un sinfín de realidades acerca de su vida. Lorena estaba al tanto de que era adoptada, pero desconocía que su madre biológica se llamaba Lilia María Sánchez, que tenía una hermana llamada Jaqueline Vásquez Sánchez e inclusive, que el nombre que le fue dado al nacer era Suly Janeth Sánchez.

Gracias a la labor de la Fundación Armando Armero, liderada por Francisco González, conjuntamente con la ayuda prestada por los Servicios Médicos Yunis y Turbay, se pudo reunir a estas dos hermanas que llevaban más de 30 años separadas y que ignoraban la existencia de la otra.

El reencuentro entre Jaqueline y Suly es el primero de los sobrevivientes de la Tragedia de Armero, pero marca un precedente y cimenta las bases para seguir adelante unificando a las familias víctimas de esta tragedia, así lo resaltó Francisco González y Juan Yunis, uno de los médicos a cargo de todo el proceso.

Caracol Radio

Tal como Jaqueline y Suly, hay muchas más familias que fueron separadas aquel 13 de noviembre; en la sala, junto a ellas, se encontraban otras tres madres y una muchacha, sobrevivientes de la Tragedia de Armero. Claudia Ramírez, Johana Benavides, Marta Lucía López y Gladys Primo. Siguen teniendo fe en que mediante la ayuda de la Fundación Armando Armero y gracias al compromiso de los Servicios Médicos Yunis y Turbay puedan reunirse nuevamente con sus familiares.

"Yo estaba segura hasta hace poco que no tenía hermana, no he terminado de digerir la noticia", expresó Suly. Por otro lado, Jaqueline sí presentaba un semblante de felicidad, efusiva reiteraba que ella era la que había estado esperando este momento desde hace mucho, que estaba ansiosa y quería saber si realmente su hermana era esa muchacha que respondía al nombre de Lorena Santos. "Yo la veía y estaba segura que ella era mi hermana" repetía Jaqueline

En medio de la narración de la historia, tanto Francisco González como Juan Yunis, alzaron la voz por las demás víctimas de armero, criticaron al Estado porque no se comunicó ni los apoyó durante este proceso en ningún momento, para ellos este caso tiene que servir de precedente para que las instituciones pongan la lupa sobre las demás familias y ayuden en el esclarecimiento de los hechos.

Alrededor de $1'800.000 pesos es el costo de cada muestra de ADN mitocondrial, con base en estas muestras se llevó a cabo el procedimiento para poder determinar si existía un vínculo o no entre Suly y Jaqueline, afortunadamente el doctor Yunis junto con su equipo prestaron estos servicios de manera gratuita. "Estas pruebas las hacemos de manera gratuita para la Fundación Armando Armero, teniendo en cuenta la magnitud de la tragedia que representa esto para las personas que están buscando a sus familiares" expresó Yunis.

El encuentro no sólo se restringió a las hermanas, ahí con ellas se encontraban sus respectivos hijos, una bebé hermosa que sostuvo Suly en sus brazos, y dos jóvenes, un muchacho y una muchacha, primos hasta hace pocos días.

En un último interrogante, Suly respondió emotivamente ante la disyuntiva que le presentaba a su hermana, ¿Con qué nombre se debía dirigir a ella? ¿Debía ser aquel con el que había nacido y habían compartido los dos primeros años de su vida? o ¿debía ser aquel nombre con que había vivido durante 30 años?

"De las dos formas me gusta, ella es mi hermana, me conoció como Suly y así me puede llamar" puntualizó.

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