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Se copó la capacidad de los Centros de Nutrición de Riohacha

Hay días que el único alimento es una mazamorra y no hay esperanza para día siguiente.

En los dos últimos días se copó la capacidad de los dos Centros de Recuperación Nutricional en la ciudad de Riohacha. En el centro del ICBF y el Hospital Nuestra Señora de los Remedios se encuentran 18 en sala cuna y dos en la sala de urgencia con pronóstico reservado; mientras en el centro Tepichickana de Riohacha, con una capacidad de 15 ya son 12 los niños con problemas de desnutrición.

Entre los 32 niños, la mayoría de las madres, también sufren desnutrición crónica; como el caso de Marelvis Ipuana, de la comunidad de Kalonkain, corregimiento de Taparajin, zona rural de Uribia, que llegó al Centro de Recuperación Nutricional del ICBF / Hospital, con cuatro de sus nueve hijos, dos los dejo en la comunidad a la buena de Dios y tres más, los mayores, se los llevó el papá para Venezuela, intentando buscar mejor vida.

Marelvis, narro que la situación es crítica, que llevan más de cuatro años que no llueve, el intenso verano acabo con los cultivos de maíz, frijoles y con los chivos, “no hay agua para uno menos para los animales, tristemente nos toca ver morir los chivos y las aves de corral por la falta de agua”.

Sus hijos: Emilio, Eliza, Carlos, Yuselin, Yanelis, Mística, Yesica y no recuerda el nombre de los otros dos, dice que los han criado gracias al trabajo que realiza en Venezuela Alfonso "Poncho" Uriana, su marido, “pero desde el año pasado con el cierre de la frontera la situación empeoro. Poncho no puede entrar y salir fácilmente y cuando tiene algo para traernos en el camino los soldados de la Guardia Venezolana le quitan todo lo que trae. Trabaja para la guardia”.

Marelvis, explicó que en Taparajin, no hay alimento y cuando se consigue algo no hay agua para prepararlos, ni para bañarse, “hay días que el único alimento es una mazamorra, es muy triste acostarnos con hambre y sin esperanza para el día siguiente”.

Los wayuú que llegan de la Alta Guajira, dicen que la situación es muy crítica, no pueden cultivar por el intenso verano de más de 4 años que no llueve, el verano acabo con los cultivos y los rebaños.

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